Yoga Estudio Inés Precerutti, estudio de yoga, yoga para embarazadas, eutonia, yoga integralYoga Estudio Inés Precerutti, estudio de yoga, yoga para embarazadas, eutonia, yoga integralYoga Estudio Inés Precerutti, estudio de yoga, yoga para embarazadas, eutonia, yoga integral

Consideraciones sobre el Yoga

El intercambio socio-cultural y religioso entre Oriente y Occidente ha tomado proporciones nunca antes dadas como en tiempos actuales. Occidente aporta a Oriente su tecnología, sus avances científicos. Oriente envía su caudal de riqueza espiritual, su conocimiento del Ser, sus antiquísimas prácticas. El mejor ejemplo de esto es la difusión que ha tomado el Yoga en los últimos años en Occidente.

La disciplina Yoga es una singular escuela del cuerpo, mente y espíritu cuya validez espiritual y esencia cultural deriva de fuentes históricas, religiosas y filosóficas que se remontan a seis mil años atrás, pero su concepto moderno es accesible a todos y sus ejercicios metódicos y asiduos pueden resultar extraordinariamente beneficiosos para los hombres y mujeres de todas las razas, edades y condiciones.

Con el Yoga se obtiene la salud física, la serenidad espiritual, la confianza en sí mismo y el optimismo; en una palabra se logra un perfecto equilibrio psicofísico.
Algunos lo describen como una simple gimnasia médica, fisiológica o terapéutica, olvidando por completo el trasfondo místico que constituye su esencia.
Es en verdad cierto todos los beneficios que se logran con la práctica del Yoga, que en algunos puntos coinciden con gimnasias médicas y que posibilitan una salud más armónica, pero, en su íntima esencia el Yoga constituye un método integral donde cuerpo, mente y espíritu se unen para lograr un mayor equilibrio.

Acerca del yoga  - Yoga - Estudio Inés PreceruttiLas ventajas que la práctica asidua del Yoga puede proporcionar al hombre actual, especialmente al occidental, son de una evidencia absoluta.

La vida moderna, fruto de nuestra civilización dinámica y desenfrenada, inquieta y convulsiva, se desarrolla bajo el signo de la prisa y la intemperancia. El hombre se ve obligado, casi siempre a actuar de prisa, sin concederse una hora de tranquila reflexión, de pausa, de encuentro consigo mismo. Esta forma de vida trae daños a su salud, a su equilibrio psíquico.

La deficiencia de oxígeno y de distensión muscular y psíquica, desgasta lentamente el Sistema Nervioso y acelera el envenenamiento de los tejidos. Lo saben los médicos, los psicólogos y los psiquiatras quienes afirman que la mayor parte de las enfermedades del hombre moderno (hipertensión, angina de pecho, neurastenia, colitis, úlcera gástrica, asma bronquial…) poseen un origen neuropsíquico y que en su mecanismo causal interviene en mayor o menor medida un componente de ansiedad.

De ahí que el hombre occidental moderno, deba cultivar el Yoga y aplicar, con la mayor asiduidad y perfección posible, sus distintas técnicas para lograr: completa distensión del cuerpo y de la mente, mayor eficacia y energía psicofísica, desintoxicación orgánica, salud más estable, recuperación más rápida en caso de enfermedad, incremento de las defensas orgánicas por estímulo y tonificación de las glándulas endócrinas y realización de una armonía más íntima entre alma y cuerpo, que es, en definitiva la clave de la salud.

La práctica del Yoga es accesible a todo el mundo y no exige ninguna especial iniciación ni determinado patrimonio cultural; sin embargo no debe creerse que es fácil y cómodo. Exige seriedad, fuerza de voluntad, constancia, tenacidad, disciplina, concentración psíquica e interés consciente, y ha de completarse con una serie de normas higiénicas que deben considerarse parte integrante del método: higiene mental, alimentación sana, eliminación de los excesos, abandono de hábitos nocivos, etc.

Por algo se ha dicho que si el concepto del Yoga es una
ciencia, su práctica es un arte.